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A menudo los bebés se nos quedan mirando con ojos curiosos, y cuando les devolvemos la mirada, arrancan con una sonrisa, que se transforma en una carcajada, y nos hacen reír. Tienen esa facultad. Pero, ¿cómo llegan a la conclusión de que tienen que reír? ¿Cómo asocian esa situación a la risa? ¿Cómo razonan los bebés?

Los bebés no nacen sabiendo, y es gracias al aprendizaje que interiorizan cuándo “tienen” que reírse, cómo llorar para que les den de comer, cómo reconocer los patrones del habla… una de las más relevantes y con más peso es la Teoría de Piaget.

La Teoría del desarrollo cognitivo de Piaget: así razona y aprende un niño, hito por hito

Frente a otras teorías que focalizan su atención en la edad de los bebés, la Teoría de Piaget se orienta a hitos. Esto significa que, aunque la mayoría de los niños tienen comportamientos similares al del resto de sus compañeros de la misma edad, esto no significa que todos avancen al mismo ritmo en su aprendizaje o en su modo de razonar.

NO TODOS LOS BEBÉS APRENDEN Y RAZONAN A LA MISMA EDAD, PERO SÍ SIGUEN LOS MISMOS HITOS

Elaborando numerosos estudios sobre la infancia, Piaget definió un conjunto de estados del desarrollo infantil basados en hitos muy próximos en el tiempo. Por ejemplo, los bebés aprenden a gatear después de dar pataditas, y consiguen andar porque previamente han gateado. Es decir, no pasan de dar pataditas a ponerse a caminar. Necesitan hitos que cruzar.

En lugar de plantear “a esta edad el bebé dará pataditas”, Jean Piaget orientó sus estudios a “dará pataditas, más o menos por esta edad, después de que se produzca este hito”. Esto significa que cada etapa del desarrollo no tiene por qué ocurrir en un momento exacto, liberando de mucha presión a los padres, que a menudo se preocupan porque, llegada a cierta edad, su hijo no agarralanza o gatea.

Etapa Sensorio Motora, primeros años de edad

La primera etapa que definió Piaget es la etapa sensorio motora. Es la etapa más cercana a su nacimiento, y en la que se produce un avance importante de los reflejos innatos. Es el estadio del descubrimiento de la realidad, al principio de una forma no consciente.

También es la época de las «reacciones circulares», como cuando agarra un sonajero y no deja de hacerlo sonar una y otra vez, aprendiendo su sonido. Los bebés razonan que, para que se escuche el sonajero, habrán de agitar la mano. Es el principio de aprender el fenómeno causa-efecto.

LOS BEBÉS CALIBRAN SUS SENTIDOS GRACIAS AL JUEGO

Entre el nacimiento y los dos años de edad, aproximadamente, los bebés sienten preferencia por los estímulos coloridos, así como con brillo, movimiento y contraste. Están “calibrando” sus sentidos, en ocasiones mediante imitación. Gracias a esta imitación intentan repetir una y otra vez un suceso (levantar una pierna, girar la cabeza, escuchar…) y llegan a concentrarse muchísimo para ello, prestando toda su atención.

A lo largo de este hito, el bebé se sentirá atraído por juguetes como los bloques infantiles por sus colores y por sus formas. Este tipo de juguetes estimulan su innata curiosidad y le ayudan a comprender su entorno y a interactuar con él.

En esta etapa también tienen su primer contacto con el lenguaje, y se van acostumbrando a escucharlo fuera del vientre materno. Es también en este periodo en el que Piaget incluye la primera comunicación: balbuceos, el «blablabla» e incluso algunas palabras sueltas. Y, poco a poco, a asociar palabras con objetos.

Etapa pre-operacional, «en el mundo no estoy solo yo»

La etapa anterior es una etapa muy subjetiva y un tanto egoísta. «Papá o mamá están ahí para mí», «Son mis juguetes», «Tengo sueño, acostadme»… Pero en la siguiente etapa, que Piaget llamó pre-operacional, es en la que se produce un hecho importante en la vida del niño: la escolarización.

En ella el niño comienza a tomar conciencia real de que no está solo, de quede que hay más niños además de él, y empieza a socializarse. Como consecuencia, a medida que va avanzando en esta etapa sus pensamientos ya no son tan estáticos y carentes de lógica. Su razonamiento empieza a ser más fluido.

GRACIAS A LA INTERACCIÓN SOCIAL, LOS NIÑOS APRENDEN A RAZONAR CON FLUIDEZ

Es la etapa del «no», pero también de descubrir el mundo que les rodea con una curiosidad, ahora sí, consciente. También es el tiempo de los «por qué»,, y de querer entenderlo todo. Si hemos llevado a nuestro bebé a una guardería, esta etapa la vivirá antes que otros niños que no hayan asistido.

En estas fases, los niños buscarán nuevas emociones en juegos más complejos.

Etapa concreta y de las operaciones formales

Los siguientes hitos de nuestros hijos sucederán mucho más adelante y se cimentarán sobre el pensamiento abstracto y el razonamiento. No solo experimentarán el mundo, sino que tendrán la capacidad de transformarlo en cierta medida.

Inventarán juegos, realizarán hipótesis, y se servirán del método científico (aunque ellos no lo sepan) para construir conocimiento. También leerán gracias al amor por los libros desarrollado en los primeros meses de vida, y empezarán a debatir y a hacernos preguntas para las que incluso nosotros dudamos las respuestas.

LOS NIÑOS NUNCA DEJAN DE APRENDER

Quizá nos estamos adelantando un poco, pero el mismo niño curioso que nos observaba y nos sonreía sin razón no dejará de aprender y de sorprendernos, alcanzando hito tras hito del mismo modo que aprendió a identificar los sentimientos de su madre, descubrió el importante fenómeno causa-efecto, o dio sus primeros pasos. De momento solo nos mira desde nuestro regazo, y ríe, pero le queda un gran futuro de aprendizaje y razonamiento por delante.

Imágenes | szymonpacekPxHere