.
Contenidos contratados por la marca que se menciona

A muchos bebés les cuesta conciliar el sueño y se despiertan muchas veces durante la noche. Una de las claves para ayudarles a relajarse es conocer cómo funciona el sueño del bebé. Te contamos cómo duermen los bebés y te ofrecemos consejos sencillos y prácticos para que tu bebé se relaje y concilie mejor el sueño.

Así duermen los bebés

Todos los seres humanos atravesamos diferentes fases de sueño mientras dormimos, pero el patrón de sueño de un bebé no es el mismo que el de un adulto.

Un adulto pasa por cinco fases de sueño: 4 subfases de sueño No REM (divididas en sueño ligero y sueño profundo) y una fase REM (un tipo de sueño muy ligero).

Sin embargo, un bebé recién nacido solo tiene dos: sueño profundo y fase REM. Es decir: los recién nacidos tienen el sueño más ligero. Esto es así porque necesitan despertarse varias veces durante la noche para alimentarse. Así que los bebés pasan más tiempo en sueño REM (menos profundo), después entran en una fase de sueño profundo (no REM), y alternan ambas fases durante toda la noche.

LOS BEBÉS SE DESPIERTAN FÁCILMENTE COMO RESPUESTA A UNA NECESIDAD BIOLÓGICA

Si tu bebé se despierta varias veces durante la noche llorando, no es sinónimo de que duerma mal. De hecho, es absolutamente normal que lo haga. Lo hace para “avisar” de que necesita comer o ser cobijado en brazos, otra necesidad básica del recién nacido.

Además, durante los primeros meses, el bebé puede dormir más de 16 horas al día distribuyendo su sueño a lo largo de la jornada. Duerme tanto de día, como de noche, alternando el sueño con periodos de vigilia. Por lo que no necesita descansar tantas horas seguidas de noche como los adultos, que dormimos exclusivamente en las horas nocturnas.

A medida que los bebés van creciendo, su patrón de sueño va modificándose para asemejarse cada vez más al de los adultos. Duermen menos por el día y se despiertan menos veces durante la noche hasta que, alrededor de los seis meses el bebé adquiere el resto de las fases de sueño que tenemos los adultos.

Sin embargo, hasta los tres o cuatro años, es frecuente que los niños sigan manteniendo cierto grado de alerta durante el sueño y tengan varios pequeños despertares durante la noche.

La importancia de respetar el patrón de sueño del bebé

Comprender las necesidades del bebé durante sus primeros meses de vida resulta clave para atenderle adecuadamente respetando su patrón natural de sueño.

El llanto es la manera que tienen los niños pequeños de avisarnos de sus necesidades. Estas pueden tanto físicas como emocionales, y atender ambas adecuadamente resulta esencial para el crecimiento y el desarrollo cognitivo del niño.

ATENDER AL BEBÉ SI LLORA ES UN FACTOR CLAVE PARA SU DESCANSO

Si el bebé se despierta con hambre durante la noche, por ejemplo, debemos alimentarle. O puede que lo que busque sea estar un ratito en brazos para seguir durmiendo. A veces lo único que necesitan para relajarse es comprobar que todo está bien, sentirse protegidos y acompañados.

Consejos para ayudar al bebé a conciliar el sueño

Hay bebés muy tranquilos a los que no les cuesta nada dormirse. Sin embargo, otros niños son más activos o se sienten intranquilos cuando sienten el desapego a la hora de acostarse.

Crear hábitos y rutinas desde el nacimiento es un punto básico para el bienestar de los niños. En general, les ayudan a lo largo de todo su proceso evolutivo y de aprendizaje. También para conseguir que duerman las horas que necesitan durante la noche y no adquieran con el paso del tiempo un patrón de sueño desorganizado que les haga caer rendidos de agotamiento durante el día.

Lo primero que debemos hacer es crear regularidad. Por ejemplo, acostando al bebé todos los días a la misma hora. Si de verdad queremos establecer una hora razonable a la que el niño se duerma sin problemas, es importante que seamos los primeros en respetarla teniendo en cuenta que los bebés deben dormir al menos 12 horas.

EL BAÑO, LA LECTURA Y LA MÚSICA SON MÉTODOS EFICACES PARA RELAJAR A UN BEBÉ

No forzar las situaciones también es importante. Para dormir se debe estar cansado. Si hacemos un intento y nos encontramos con una gran resistencia, lo mejor es dejar pasar un rato antes de volver a intentarlo.

Otro consejo realmente práctico es evitar realizar con el bebé actividades que le activan antes de dormirse o le animan a seguir despierto. Conseguiremos que se duerma antes si reducimos el ritmo de actividades que hacemos con él en la hora previa a acostarle y evitamos ofrecerle cosas que va a querer prolongar, como ver la televisión o jugar.

Lo más aconsejable es crear una rutina que les vaya acostumbrando y les prepare para el momento nocturno. Por ejemplo, podemos fijar la hora del baño para que coincida con la última actividad que haga el bebé antes de dormir por la noche. El agua cálida les relaja los músculos y la sensación de ingravidez les ayuda a serenarse. Un masaje suave con aceite de aroma relajante después del baño también ayuda.

El objetivo es lograr que el bebé asocie el momento de irse a dormir con sensaciones agradables. Para conseguirlo, podemos leerle un cuento. A los recién nacidos les encanta escuchar nuestra voz.

Por último, es importante que la habitación donde duerme el bebé sea de su agrado. Crear un entorno amable con luces y música resulta esencial para que el bebé se sienta a gusto. Las luces tenues y la música suave con un esquema rítmico repetitivo, provocan un estado anímico de bienestar y serenidad. El Móvil ositos voladores de Fisher-Price proyecta imágenes reconfortantes combinadas con tres tipos música relajante: nanas, susurros y sonidos de la naturaleza. Mientras, el movimiento de su carrusel de ositos ayuda al bebé a serenarse y distraerse.

Algunos bebés se adaptan rápidamente a un horario de descanso que le funciona bien a toda la familia. A otros, en cambio, les cuesta más conciliar el sueño y necesitan más apoyo. Cada niño es diferente y cada familia tiene sus propios hábitos.

No tienes que seguir un determinado método al pie de la letra. Combina y aprovecha todas las estrategias que le sirvan a tu bebé. No desesperes si al principio a tu bebé le cuesta un poco adaptarse a la rutina, poco a poco disfrutarás de verle dormir como un angelito.

Imágenes | iStock / ArtKer / Halfpoint.