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Cuando somos padres primerizos, uno de nuestros mayores temores es tener que dormir con el bebé en otra casa. En nuestro hogar tenemos nuestras propias rutinas, nos rodean nuestras cosas y nos resulta más fácil controlar cualquier imprevisto. Pero ante un panorama incierto, surgen dudas: ¿nos sentiremos cómodos?, ¿notará el cambio el bebé?, ¿lograremos descansar?, ¿causaremos muchas molestias?

Las primeras veces es normal sentir cierta inquietud ante lo desconocido, pero poco a poco aprenderemos a adaptarnos y convivir en cualquier situación con nuestro bebé sin tener que privarnos de ningún viaje o visita.

Si habéis pensado hacer un viaje en vacaciones, tenéis que pasar fuera de casa una noche o vais a visitar a un familiar, os ofrecemos consejos prácticos para lograr que el cambio le afecte lo menos posible y la experiencia sea todo un éxito.

Preparativos para dormir fuera con el bebé

Lo primero que debéis plantearos es en qué lugar pasaréis la noche. Si vais a quedaros en un hotel, alquilar un apartamento o, por el contrario, tenéis intención de dormir en casa de un familiar o amigo.

DÓNDE DORMIRÁ Y QUÉ OBJETOS NECESITA ES VITAL PARA VIAJAR CON EL BEBÉ

Saber el lugar en el que conviviréis es vital para poder adecuar los elementos a las necesidades del pequeño. Si optáis por un hotel o un apartamento, debéis pensar dónde se bañará al bebé y si estará más cómodo durmiendo en su propio capazo, con vosotros, en una cuna de viaje o en una cuna supletoria.

Si se trata de una visita familiar, quizás podéis pedirle a vuestro anfitrión que os ubique en una habitación aparte que os ofrezca intimidad y os permita relajaros.

Otras cuestiones que debéis resolver antes de poneros en marcha con vuestro bebé es si vais a necesitar un horno microondas para calentar su comida o debéis llevar un calentador portátil.

También es importante contabilizar las veces que cambias su pañal al cabo de un día para llevar reservas suficientes y todas las mudas de ropa necesarias en función de los días que estaréis fuera de casa.

Su rutina, un hábito a seguir

Los bebés son como relojes y en seguida interiorizan los hábitos cotidianos relacionados con su propio bienestar. Por eso, para que se sientan a gusto estén dónde estén, tenemos que procurar siempre modificar lo menos posible sus hábitos y sus horarios.

DEBEMOS ADAPTARNOS A LAS NECESIDADES Y HÁBITOS DEL BEBÉ CUANDO ESTEMOS DE VIAJE

Debemos adaptarnos a su ritmo y a sus necesidades, estemos donde estemos. En la medida en que seamos capaces de reproducir lo más fielmente posible las rutinas que ya tenemos establecidas en casa, el pequeño se sentirá como en su propio hogar. Además esto evita que a la vuelta tengamos que pasar por un periodo de adaptación.

Los horarios, especialmente los de comer y dormir, son fundamentales para que pasar la noche lejos de casa sea una experiencia agradable para toda la familia.

De la misma forma, intenta mantener las pautas para dormir a las que tu bebé está habituado: tomar un baño antes de acostarse, escuchar cómo le lees un cuento o disfrutar de música y luces relajantes.

También puedes utilizar proyectores de luz y sonido como el Hipopótamo Dulces Sueños de Fisher-Price porque son elementos que favorecen la rutina del sueño del bebé. Este simpático animal ofrece además la ventaja de ser fácilmente transportable, por lo que nos puede acompañar en cualquier viaje.

Tanto en casa como fuera de ella, sus luces de estrellas, sus nanas, melodías, sonidos de la naturaleza y susurros reconfortan al niño, le relajan y le ayudan a dormir. De esta forma se favorece la adquisición de una rutina de sueño saludable para el pequeño.

Sus cosas siempre cerca

Los niños pequeños sienten un fuerte apego por todas sus cosas. Sus juguetes, cuentos favoritos y objetos personales les aportan seguridad y bienestar. Por eso es importante que no olvidemos meter en la maleta aquellos enseres con los que está más familiarizado y utiliza a diario.

LOS OBJETOS FAMILIARES APORTAN SEGURIDAD Y TRANQUILIDAD AL BEBÉ

Recrear en la medida de lo posible el entorno familiar del bebé es muy importante cuando salimos de casa con él.

Para ello, podemos incluir en el equipaje alguno de sus juguetes preferidos, la mantita con la que suele dormir por la noche, su cuento favorito, su patito de goma para el baño, etc.

Además, hay toda una serie de objetos que no debemos olvidar si viajamos con niños porque harán su estancia mucho más cómoda: la bañera de viaje, la trona portátil, la sillita de paseo y/o una mochila portabebés, su ropa y complementos (gorro, gafas de sol, etc.) y los enseres de higiene y cuidado personal (pañales, crema solar, toallitas, gel…).

Imágenes | Unsplash / Tara Raye | iStock / AND-ONE | Fisher-Price.