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Los bebés tienen un deseo natural de moverse. Así es como descubren su propio cuerpo e investigan el mundo que les rodea. Por eso, hacer gimnasia les divierte y les aporta muchos beneficios, tanto físicos como psicológicos. Te contamos cuáles son los principales y cómo pueden practicar actividades físicas jugando en casa desde sus primeros días.

Beneficios de la gimnasia para los bebés

  • Potencia su desarrollo físico. Hacer gimnasia ayuda a los bebés a fortalecer sus músculos, potenciar su flexibilidad natural, mejorar su equilibrio y desarrollar su coordinación. Además, los ejercicios físicos también benefician su motricidad fina y gruesa.
  • Mejora su salud. Aporta beneficios al sistema digestivo, inmunológico y circulatorio del bebé.
  • Es la antesala de otros aprendizajes. La gimnasia prepara al bebé para otras actividades fundamentales de su desarrollo como gatear, saltar o caminar.
  • Mente sana, cuerpo sano. Los juegos y ejercicios repetitivos no aportan solo beneficios físicos. También ayudan a desarrollar y potenciar las funciones cerebrales de los niños en los planos intelectual y afectivo.

LA GIMNASIA MEJORA LA SALUD Y EL BIENESTAR DE LOS BEBÉS, A NIVEL FÍSICO Y PSICOLÓGICO

 

  • Fortalece vuestra unión. Estando cerca del bebé mientras juega y se divierte, además de apoyarle también puedes acariciarle, hablarle y sonreírle. De esta forma, le animarás a seguir practicando y ambos compartiréis fantásticos momentos juntos.
  • Mejora su autoestima. Uno de los principales beneficios de la gimnasia para bebés es el desarrollo de su autoestima. A medida que tengan un mayor control sobre su cuerpo ganarán confianza en sí mismos, desarrollando así su fuerza, equilibrio y capacidad para realizar otras tareas más complejas.
  • Favorece su desarrollo cognitivo. Las actividades físicas apoyan el proceso de maduración y de aprendizaje intelectual, afectivo y psicomotriz del bebé estimulando su innata curiosidad y su capacidad de observación. De esta forma, el niño se siente cada vez más predispuesto a explorar y conocer el mundo que le rodea.

Todos estos beneficios provocan a su vez que el niño se muestre cada vez más despierto y coordinado, lo que repercute muy positivamente en su vida diaria.

El juego, la mejor forma de hacer gimnasia

Los bebés empiezan a ejercitarse desde su nacimiento. Incorporar sesiones de juegos y actividades psicomotoras con regularidad les aporta múltiples ventajas ya que les permite fortalecer piernas, brazos, espalda y cuello.

La gimnasia debe ser un momento placentero para el bebé. Si la asocia al juego y las risas, conseguiremos que se lo pase bien practicando ejercicio y que repita los movimientos que tan saludables le resultan.

Los juguetes diseñados para fomentar el desarrollo físico de los bebés desde el nacimiento, posibilitan a los niños practicar gimnasia de forma divertida. El Gimnasio Musical Animalitos de la Selva de Fisher-Price despierta su curiosidad por el entorno y fomenta el desarrollo, tanto a nivel motor como sensorial.

LOS JUEGOS PSICOMOTORES PRACTICADOS CON REGULARIDAD FAVORECEN EL DESARROLLO DEL BEBÉ

Los juguetes colgantes, como los que incluye esta mantita portátil, fomentan el juego libre y desarrollan la motricidad fina y gruesa del niño. Animan a los bebés a mover los bracitos y las piernas, a patalear, a estirar los brazos, a abrir y cerrar las manitas, a agarrar objetos, y a dar golpecitos.

Asimismo, las diferentes texturas y colores, sonidos y música estimulan los sentidos del bebé y le animan a experimentar y explorar para seguir descubriendo.

Jugar boca arriba fortalece las extremidades y mejora los reflejos del bebé en una primera etapa. Las actividades que se realizan boca abajo favorecen una correcta postura de cuello y cabeza más adelante, enseñando así al bebé a mantener una posición erguida que le ayudará a comenzar a gatear.

Los juguetes rodantes, como las esferas o los coches, también son estupendos para trabajar la motricidad de los más pequeños. Contribuyen a una mayor coordinación y control de su cuerpo estimulado por el deseo de ir tras ellos y alcanzarlos.

Cómo fomentar la actividad física del bebé

Para motivar al pequeño podemos poner en práctica algunos consejos que mejorarán la experiencia:

  • Escoge el momento adecuado. Procura elegir momentos del día en el que el niño tenga todas sus necesidades cubiertas y no esté cansado. Al bebé tiene que apetecerle jugar. Tú conoces a tu bebé como nadie y sabes a qué hora estará en mejor disposición para realizar ejercicios. Es mejor que no sea inmediatamente después de comer ni justo antes de dormir, ya que una excesiva estimulación podría quitarle el sueño.

LOS BEBÉS NECESITAN EJERCICIO PARA CRECER SANOS Y FELICES

  • Ponle ropa cómoda. Al igual que los adultos, los bebés se sienten más predispuestos a realizar ejercicio si se sienten cómodos con lo que llevan puesto. La ropa fina de algodón no da calor y les permite moverse mejor.
  • Acondiciona el entorno. Despeja el suelo de una zona segura de la casa, alejada de escaleras y fuentes de calor para que sus movimientos puedan ser amplios. A partir de los 6 meses, cuando la mayoría de los bebés comienza a incorporarse y ya pueden mantenerse erguidos estando sentados, quizás te sorprenda un día decidiendo salir de la mantita para explorar a sus anchas. Asegúrate también de que la temperatura ambiente sea la adecuada y de que no haya corrientes de aire.
  • Préstale apoyo y confianza. Colócate cerca de él, supervisa su actividad y anímale a ejercitarse jugando. Si le felicitas después de sus progresos se sentirá muy feliz y se mostrará más propenso a querer seguir practicando.

Los bebés necesitan ejercicio para mantenerse activos y crecer sanos y felices. Sea cuál sea su actividad favorita, lo más importante es reciba una correcta estimulación durante sus horas de juego y que se divierta practicando gimnasia.

Imágenes iStock | FamVeld / Fisher-Price / fizkes.