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Los niños comienzan a identificar los sonidos que les rodean desde que nacen y hasta los tres años aprenden idiomas con gran facilidad, de forma intuitiva y sin apenas esforzarse. Te contamos por qué el cerebro del niño está mejor preparado que el nuestro para aprender varias lenguas y cómo potenciar su aprendizaje.

El cerebro del bebé y los idiomas

Por asombroso que parezca, la ciencia nos demuestra que el aprendizaje de idiomas comienza en el vientre materno. Según un grupo de investigadores de la Universidad de Helsinki, los sonidos escuchados en el útero moldean el cerebro en desarrollo del feto antes de nacer e influyen en la posterior adquisición del lenguaje y el habla.

HASTA LOS TRES AÑOS EL CEREBRO DE LOS BEBÉS ES MÁS EFICAZ APRENDIENDO IDIOMAS

A partir de la semana 27 de gestación, los bebés perciben los sonidos de su entorno y no solo son capaces de distinguir la voz de su madre, sino que empiezan a familiarizarse con el idioma hablado alrededor, la música que escuchan con frecuencia o los cuentos que oyen mientras se desarrollan en el útero.

Al nacer, su cerebro ya cuenta con millones de células que controlan el lenguaje. Cuando escuchan a su alrededor varios idiomas, se acostumbran a considerar los diferentes fonemas de cada uno de ellos de forma natural, sin discriminarlos.

Según diversos estudios científicos, entre los 6 y los 12 meses los niños muestran una mayor facilidad para el aprendizaje simultáneo de idiomas. Esto es debido a que las células de su cerebro que están relacionadas con el lenguaje van estableciendo conexiones entre ellas a medida que los pequeños escuchan y practican varias lenguas a la vez.

Como consecuencia, a esta edad y hasta los 36 meses, los pequeños aprenden varios idiomas simultáneamente con la misma facilidad con la que aprenderían uno solo, según investigadores del Institute for Learning & Brain Sciences (I-LABS)de la Universidad de Washington.

Alrededor de los 3 años, la mayoría de las conexiones cerebrales del lenguaje ya están finalizadas. Por eso este aprendizaje comienza a resultar más difícil a medida que pasa el tiempo. En concreto, a partir de los diez años los puentes entre las células lingüísticas ya están bien desarrollados y cuesta mucho más aprender otro idioma.

La exposición temprana es un factor clave

Si el bebé comienza a escuchar dos idiomas de forma natural desde que nace, su cerebro los asimilará con facilidad y se habituará a escuchar y hablar en dos idiomas indistintamente, creando para ello conexiones cerebrales específicas que le permitan acceder a la información de los dos idiomas en cualquier momento sin ningún esfuerzo, ya que es lo normal para él.

LOS CANCIONES Y JUEGOS EN OTRO IDIOMA AYUDAN AL NIÑO A INTERIORIZARLO

El método más eficaz para desarrollar el bilingüismo es que al menos uno de sus padres le hable en otro idioma desde que nace. Los colegios, cuidadores y academias bilingües, así como los profesores nativos, también favorecen el aprendizaje precoz de idiomas.

Cualquier actividad que se realice en el otro idioma que se quiere enseñar, ayudará a reforzarlo. Para ello podemos ofrecer al niño desde su primera infancia canciones, cuentos, películas infantiles o dibujos animados en la lengua que deseamos que aprenda.

Además, los niños interiorizan mejor todo lo que aprenden si lo aprenden jugando. Los juguetes interactivos como la Mesa multiaprendizaje bilingüe de Fisher-Price ofrecen a los pequeños canciones, melodías y frases en inglés y castellano para que adquieran vocabulario y refuercen lo aprendido.

Esta mesa de multiactividades está especialmente dirigida a la franja de edad en la que el cerebro del niño es más sensible al aprendizaje de los idiomas: de 6 a 36 meses.

Los diferentes juguetes y actividades que presenta estimulan su curiosidad y su desarrollo, fomentando además el aprendizaje del idioma de forma lúdica y sencilla a través de varios niveles que se adecuan al crecimiento y las necesidades del niño.

Además, sus patas desmontables permiten que pueda ser utilizada por los peques desde que juegan sentados, ayudándoles a aprender los contrarios, el abecedario, los números, las formas, los colores y palabras sencillas en ambos idiomas.

Desarrollo del lenguaje según la edad

De cero a tres años los niños tienen una alta capacidad para asimilar la fonética y gramática de varios idiomas a la vez. A partir de los cuatro años y hasta los ocho, el aprendizaje comienza a complicarse y a ralentizarse. Es frecuente que, en esta etapa, los niños se confundan a menudo y combinen de manera errónea verbos y palabras simples.

ENTRE LOS TRES Y OCHO AÑOS SE TIENE MAYOR FACILIDAD PARA APRENDER IDIOMAS

Sin embargo, a los niños de entre tres y ocho años también les resulta más fácil aprender otro idioma y desarrollar el bilingüismo que a los adultos. Esto se debe a que las conexiones cerebrales relativas al lenguaje aún están muy recientes y su cerebro aún está en un estado permanente de aprendizaje.

No obstante, el paso del tiempo juega en contra del aprendizaje de los idiomas de manera que a un niño de 4 años le resultará más fácil aprender un segundo idioma que a uno de 6, y así sucesivamente.

En concreto, desde los ocho años en adelante es cada vez más difícil para el ser humano aprender por intuición. El aprendizaje, a partir de este momento, se consigue mediante el esfuerzo, la repetición y la retención.

Imágenes | Unsplash / Michael Podger | Pixabay / klimkin / Fisher-Price.